Pronto les llevo un panecito. Vamos por café y así.
Lava tus manos, sécalas bien y frótalas en acero inoxidable.
Que necesitas vacaciones, hornear y nudes.
No
¿Quieres mi cuenta de Apple?
Pero a Satán.
Vamos por unas caguamas.
Depende, pero normalmente Breville, Kitchen Aid, Cuisinart, Oster.
Son chingaderas.
Gracias por estar pendiente y los buenos deseos.
Ahora ya, pero de principio sí estuvo muy feo. La segunda más fea de todas.
Hasta el momento va bien, gracias.
Gracias.
Sí, es hasta que lo novelizan cuando al escritor se le ocurre hacerlo más intenso. Ya se había resuelto, pero resurge por obvias razones.
Ya es hora.
Necesito esas armas.
Muy sabía ella.
Fluyen pensamientos más constructivos y se gana algo de paz.
Liberar la idea me ayuda a soltar el estrés y dejar de pensar en estas cosas.
Lo único que lamentaría hoy, es que no pudo tomar su café de la noche, aunque sí le permitieron uno en la comida. Le gustó mucho, se nota cuando es así. Ojalá todavía falte mucho tiempo, pero racionalizar estos momentos me ayuda a prepararme.
Les digo, de ser así, tuve la oportunidad de abrazarla y darle un beso de buenas noches. Me quedaría con un bonito recuerdo de cómo disfrutó su cena, que con ella siempre es lo más importante, convivir con la comida.
Yo sé que no existen la premoniciónes ni nada de esas necedades, sólo que en mi estado de ánimo lo percibí así. Entonces pensé que si lo fuera, al menos pasó todo el día atendida por mi, comiendo rico en la medida de lo permitido.
Trabajar un rato me ayudará a calmar la mente y dormir. Especialmente porque puede uno venir a soltar los pensamientos acá.
Llevo varios días cuidando a mi mamá y hoy que me despedí de ella me agradeció raro, como si fuese una especie de final.
Lo de los 11 fue brainstorming de cuando se supone se conocieron, la edad de la relación nunca se especificó más que en la novela.
Gracias, maigo.
Gracias, G.
Sí, Cup, gracias. Otra vez mi mamá (y también parece que yo).
Gracias, maigo.
Gracias ☺️
La salud de mi mamá.