❝ ¿Quieres que te ayude con la cocina porque no eres lo suficientemente bueno? ❞
Cuestionó mientras que sus pechos permanecían a punto de exponerse por completo al mantenerse a gatas frente a Ryoga.
@ranmachan.bsky.social
❝ ¿Quieres que te ayude con la cocina porque no eres lo suficientemente bueno? ❞
Cuestionó mientras que sus pechos permanecían a punto de exponerse por completo al mantenerse a gatas frente a Ryoga.
❝ Soy tu invitada, además eres tú quien quiere presumir de lo buena que es su comida. ❞
Avanzó un poco más para así acortar la distancia entre ambos, aunque mantenía una sana distancia.
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❝ Te dije que tenía hambre y lo único que haces es presumir de tu comida. ❞
Se quedó recostada viéndolo preparar las verduras haciéndole pensar que sin duda era hábil a la hora de cocinar, terminando por volver a sentarse cuando el pelinegro se adentró en la tienda.
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Se quejó mientras jugaba con el cuello de su camisa para abanicarse un poco con ella.
❝ ¿Vas a tardar mucho? ❞
Preguntó manteniendo su mirada fija en los movimientos del pelinegro, viéndolo beber de la soda, contemplando por algunos instantes sus facciones antes de apartar la mirada hacia la olla.
Le entregó la lata al más alto para después recostarse en la entrada de la tienda, volviendo aflojar un poco más su camisa, la cual a penas continuaba cubriendo sus pezones.
❝ Escucharte presumir tanto de tu comida solo me da más hambre. ❞
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❝ Compré esto para ti ya que vas a preparar la cena, así puedes refrescarte un poco. ❞
Exclamó extendiendo su mano con la lata de refresco, esperando que Ryoga la reciba.
Se tomó muy a pecho el hecho de que podía ponerse cómoda, por lo que se quitó el calzado para poder sentarse en el interior de la tienda, soltó los primeros broches de su camisa exponiendo un pronunciado escote antes de buscar en la bolsa de golosinas un par de sodas.
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❝ No me llames idiota, fuiste tú quien no me hizo caso cuando le dije que se aleje. ❞
Finalmente habían llegado a su destino y a pesar de que era un trayecto bastante corto, se le había alargado en demasía aquellas pocas cuadras, aunque no le molestaba del todo.
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❝ Vamos, estamos perdiendo tiempo y ya pronto va a anochecer. ❞
Le ayudó al pelinegro a ponerse en pie antes de volver a soltar su mano para recoger las cosas que ambos habían comprado para la cena y los dulces.
Se encontraba confundida con la manera de pensar del pelinegro, pero de alguna manera el que sea tan tonto le había sido de ayuda. Dejó escapar un largo y pesado suspiro, antes de ofrecerle una de sus manos para ayudarle a ponerse en pie.
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❝ Ryoga, yo lo— ❞
Estaba a punto de disculparse por haberle golpeado tan fuerte, pero guardó silencio ante la sentencia de que se encontraba con fiebre.
❝ Sí... claro. Fiebre. ❞
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Gritó sintiéndose mucho más aliviada al conseguir nuevamente algo de espacio, tardando unos escasos momentos en reaccionar para ir a ayudar a Ryoga.
24.11.2024 00:52 — 👍 1 🔁 0 💬 0 📌 0Ante la última orden poco a poco dirigió la mirada hacia el rostro del pelinegro, sus mejillas ligeramente teñidas de rojo. Fue que en ese preciso momento alzó su diestra y le dió un fuerte golpe.
❝ ¡Que te alejes! ❞
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❝ ¡No es lo mismo! ¡Aléjate! ❞
Volvió a quejarse manteniendo la mirada fija en otro lugar, no se atrevía a verle directo a la cara con esa cercanía.
Sus pechos se presionaban contra el torso de Ryoga, intentando aplicar la fuerza suficiente para alejarlo, pero como chica no le era posible.
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❝ Dame espacio o comenzaré a gritar que eres un pervertido. ❞
24.11.2024 00:33 — 👍 1 🔁 0 💬 0 📌 0Soltó la bolsa con los dulces que cargaba en el momento en que el pelinegro terminó por rodear su cintura para acercarla un poco más, sus mejillas se tornaron rojizas debido a la cercanía. Sus manos ahora ambas libres fueron directo al rostro del más alto para que no pudiera verla.
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❝ Ryoga... eres un idiota. ❞
Fue lo único que pronunció, no pretendía continuar con el tema, ya que sin importar lo que diga, parecía que hablaba contra una pared.
❝ ¡Qué no voy a dejarte! ¡Pero aléjate un poco! ❞
Se quejó intentando empujarlo, se sentía un tanto nerviosa al tenerle tan cerca de manera tan sorpresiva, y es que a pesar de que se la pasaban peleando prácticamente todo el tiempo, no acostumbraba a esa cercanía entre ambos.
24.11.2024 00:00 — 👍 1 🔁 0 💬 0 📌 0Se sorprendió bastante cuando el pelinegro rodeó su brazo para evitar que pudiera separarse, ayudándose de su mano libre para intentar apartarlo un poco y que no esté tan cerca.
❝ ¡Está bien! No pienso dejarte, pero estás demasiado cerca. ¡Tienes que alejarte un poco! ❞
❝ ¿Nunca has escuchado a las personas decir que con hambre todo sabe bien? ❞
Insistió, aunque lo cierto era que sí deseaba probar la comida de Ryoga, aunque se negaba a admitirlo abiertamente.
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❝ Ryoga, estamos a pocas cuadras de llegar si quieres puedo soltarte la mano para ver si eres capaz de llegar por ti mismo. ❞
Exclamó aflojando el agarre con el que sostenía la mano contraria, amenazando de esta manera con soltar su mano.
❝ Solo tengo hambre, tanta como para un segundo plato de tu comida... no te creas tanto. ❞
Se quejó torciendo ligeramente los labios en un sutil mohín, avanzando con tranquilidad cuando ya les quedaban pocas cuadras para llegar a su destino.
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❝ No es que me importe ni nada, pero al menos deberías asegurarte de aprender bien el camino de regreso a este lugar. ❞
Sujetó con cuidado la mano contraria cuando este le sujetó, se aseguraría de no dejar que se pierda. Volvió a avanzar con tranquilidad en dirección al terreno baldío, el cual afortunadamente se encontraba a un par de cuadras.
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❝ Tengo mucha hambre, así que más te vale tener suficiente para un segundo plato. ❞
Se esforzó por no reír al escucharle hablar tan confiando de su comida, y puede que se sintiera un poco curiosa por probar lo que fuese a preparar.
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❝ Sí, sí. Puedes soñar todo lo que quieras, pero dudo demasiado de que eso llegue a pasar. ❞
Le ofreció su mano al más alto, manteniendo su mirada fija en el suelo enseñando un pequeño y apenas visible puchero en sus labios.
❝ Dame la mano o volverás a perderte. ❞
❝ No es compasión, Ryoga. Solo quiero algo dulce para limpiar mis papilas gustativas después de tu comida. ❞
Ni siquiera se molestó en observarlo al hablar, tampoco quería admitir que se sentía culpable por haberlo lastimado durante su pelea y esa era su manera de compensarlo.
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❝ Lo que quieras preparar estará bien, pero te invitaré el postre solo esta vez. ❞
Musitó soltando la mano contraria para así adentrarse en la tienda y salir a los pocos minutos con una bolsa llena de bocadillos dulces.
❝ Porque soy yo quien te está rescatando y llevando de regreso a casa. ❞
Respondió con simpleza en sus palabras, guiando sus pasos hacia el terreno baldío que el pelinegro utilizaba como residencia con una tienda, pasando por fuera de una tienda de conveniencia en donde finalmente detuvo sus pasos.
Terminó por sujetar una de las manos de Ryoga antes de dar el primer paso en dirección a casa.
❝ Tendrás que invitarme la comida. ❞