El equipo ha sufrido por su fragilidad táctica: una línea defensiva que perdió balones clave en salida, exponiendo un equipo largo y desconectado. En ataque, Lucas no logró retener ni dar continuidad, acentuando la falta de cohesión y alternativas en campo rival
Además, su ocupación de espacios en zonas de alta densidad dificulta las progresiones rivales y facilita la reorganización posicional en fase defensiva. Un engranaje crucial en contextos de alta intensidad táctica
Mfulu puede ser clave hoy debido a su capacidad para operar como un box-to-box disruptivo. Su lectura para alternar fases de presión avanzada y repliegue táctico, junto a su habilidad para generar superioridades dinámicas en transición, le permite incidir n la modulabilidad del bloque intermedio
Que se vayan todas...
Es momento de exigir cambios. Volver a las bases, a los valores que hicieron de este equipo un referente.Recuperar la ambición y la seriedad de la época de Tino y Pablo. Con este rumbo, lo único asegurado es un futuro lleno de sombra.
Toma nota Michelle esta mala gestión te señalará tarde o temprano
El problema no es solo de los fichajes. La falta de un proyecto claro es evidente. Las jugadoras no tienen un modelo definido, y la desconexión con la afición es total. Esto no es el Dépor femenino que la gente apoyaba.
Y si hablamos de decisiones, hablemos de fichajes. Porque si este año hay algo que destacar, es el despropósito en la confección de la plantilla. Entre los nombres más decepcionantes: Pancha Lara, Artero, Oriana, Olaya Inés, Barbara Latorre. ¿Quién pensó que eran una buena idea?
Lo que antes era un equipo competitivo, con un proyecto claro, ahora es un barco a la deriva. ¿Responsables? Los nombres están claros: Benassi y Kevin Cabado. Las decisiones de este dúo han hundido al equipo en un mar de mediocridad.
¿Qué pasó con el equipo que tantos éxitos nos dio? Recordemos la época dorada del renacimiento del Dépor femenino bajo el mandato de Tino Fernández como presidente y con Pablo Pereiro como su brazo derecho. Proyecto sólido, ambición y resultados. Hoy, todo eso es un espejismo.
Es triste , pero la gestión actual del Dépor femenino es un auténtico desastre. Benassi y Kevin Cabado han conseguido lo impensable: hacerlo incluso peor que Rocío Candal en su etapa de (des)gestión. Vamos con hechos y nombres.⬇️
Mella y Yeremay ejemplifican lo opuesto: interpretan el juego con precisión quirúrgica, sabiendo cuándo desbordar y cuándo asociarse para el bien del colectivo.
Su incapacidad para entender cuándo simplificar compromete tanto la estructura ofensiva como la defensiva del Dépor. Hugo Rama, a su vez, perpetúa un fútbol insípido y redundante.
Yeremay y Mella, con su capacidad para combinar ruptura y asociación, marcan una diferencia abismal en el impacto funcional.
La obsesión de Gauto por la conducción y el regate, aun en contextos adversos, es un lastre para el rendimiento grupal.
El fútbol de Gauto es un canto al individualismo improductivo: dribblings reiterativos que terminan en pérdida y desconexión del entramado colectivo. Hugo Rama, lejos de compensar, carece de la claridad necesaria para potenciar las opciones del equipo en progresión.
Hugo Rama, pese a ser menos individualista, no genera fluidez en la circulación ni explota los intervalos. Yeremay y Mella, en contraste, conjugan desequilibrio y pragmatismo, maximizando cada intervención.
La propuesta de Gauto y Hugo Rama es un constante ejercicio de egocentrismo táctico. Gauto, en particular, abusa de intentos de regate con baja probabilidad de éxito, comprometiendo la continuidad ofensiva y exponiendo al equipo en las transiciones defensivas.
La falta de minutos no puede justificar su ineficacia en conceptos básicos como la ocupación de espacios o el timing en la presión. Su rendimiento no evidencia potencial oculto, sino carencias estructurales que, en posiciones clave como mediocentro, agravan la fragilidad colectiva.
Patiño exhibió una preocupante falta de incidencia táctica: deficiente en la basculación defensiva y descoordinado en las transiciones ataque-defensa. Su interpretación del juego en líneas intermedias carece de profundidad y su lectura de los espacios resulta inoperante en contextos de presión alta.
El reproche sobre la presión alta carece d contexto táctico.Oscar adapta la intensidad del pressing según el momento dl juego y la disposición rival.Su foco no es la recuperación inmediata, sino condicionar salidas rivales y optimizar la segunda jugada n zonas d mayor probabilidad d éxito posicional
A diferencia d Idiakez,su modelo prioriza el equilibrio en transiciones sin sacrificar la ocupación racional dl espacio,destacando en la gestión interlíneas y microestructuras tácticas.Imanol enfoca su propuesta n una circulación más pausada, potenciando superioridades posicionales desd la base.
Gilsanz implementa una disposición táctica con énfasis n la fase de presión tras pérdida,combinando mecanismos d amplitud y progresión dinámica.Su modelo de juego prioriza el equilibrio entre transición ofensiva y repliegue táctico,maximizando la ocupación racional dl espacio y las zonas intermedias
A mamarla Nadal
Caimos 2-1 en Almería en un partido donde su fragilidad a balón parado fue letal. A pesar de su orden defensivo y el gol de Pablo Vázquez, él Almeria aprovecho su superioridad en los laterales colindantes y en el juego aéreo. Detalles que deciden.
A ver, NO hace falta que contestes a todo lo que no te gusta en Bluesky. No hace falta que cites TODO el rato al que no opina como tú. Tampoco hace falta que insultes EN RISTRA. Y mucho menos hace falta ser tan PESADO. La gente no opina para ver qué opinas tú sobre su opinión.