El Octavo Cálculo
(Perturbación Secular en la Serie de Laplace)
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El Octavo Cálculo
(Perturbación Secular en la Serie de Laplace)
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Rubio — Hacia el Fondo
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Poema: Designador Rígido
(Necesidad a posteriori)
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24.01.2026 21:06 — 👍 0 🔁 0 💬 0 📌 0Cinética de la Disolución.
(Ley de Fase) open.substack.com/pub/fernando...
Zola Jesus — Night (Versions)
youtu.be/r9KcGKV9L6U
Llegó con tres heridas:
la del amor,
la de la muerte,
la de la vida.
Con tres heridas viene:
la de la vida,
la del amor,
la de la muerte.
Con tres heridas yo:
la de la vida,
la de la muerte,
la del amor.
Miguel Hernández
Cancionero y romancero de ausencias (1938–1941)
Salmo de nieve,
surco un mar de silencio,
voto: tu abrigo.
Haiku devocional. Amor sin demanda.
— F
(2)
Si falto, te alejas, tan dura y entera;
si vuelvo, regresas sin prisa ni tregua.
Las tres en punto, la noche nos cita:
se inicia el acecho. Cazamos, Sorita.
— F
Liturgia de las tres
(1)
Bajaste del techo, Sevilla a tus patas,
Sora fue el nombre, Sorita en la casa.
Tres manchas te visten y ojos de jade,
un pulso secreto que a nadie se abre...
Si falto, te alejas, tan dura y entera;
si vuelvo, regresas sin prisa ni tregua.
Las tres en punto, la noche nos cita:
se inicia el acecho. Cazamos, Sorita.
— F
(6)
Desde entonces permanezco
como quien ya eligió:
llevar lo justo en el cuerpo
y el alma en su oficio.
Santa Cruz no me dio nombre
ni me pidió devoción;
me dio su luz por morada,
y en ella me quedé yo.
— F
(5)
El laberinto lo sabe:
no todo irse es huir;
hay sombras que hacen la historia
más estrecha de seguir.
Una tarde el río era ascua,
quemando lo que fui ayer;
di un paso fuera del mundo
para ya no retroceder...
(4)
Mateos Gago se eleva
sin decidir lo que es;
ni templo ni vida aparte:
todo aprende a sostener.
Aquí cantaron las voces
antes de hacerse canción,
y el mármol vino a decir
lo que el siglo ya enseñó...
(3)
Bajo madera y silencio
se ordena el paso al andar;
nadie pregunta a su peso
cómo dejarse llevar.
Todo avanza contenido,
el tiempo aprende a ceder,
y el cuerpo guarda un misterio
que no se dice al caer...
(2)
Vine buscando las formas
sin saber dónde empezar,
y el barrio me dio el oficio
de ser y dejar pasar.
El muro del Agua apaga
la fiebre de quien llegó;
aquí, quedarse se aprende
sin pedir explicación...
Romance de Santa Cruz
(1)
No supe mirar en libros,
sino en cal que mide el día,
en la senda que se angosta
cuando la luz se retira.
Santa Cruz no dice nombres,
enseña a bajar la voz;
la luz no mancha los muros,
se entrega sin un rumor...
(6)
Desde entonces permanezco
como quien ya eligió:
llevar lo justo en el cuerpo
y el alma en su oficio.
Santa Cruz no me dio nombre
ni me pidió devoción;
me dio su luz por morada,
y en ella me quedé yo.
— F
(5)
El laberinto lo sabe:
no todo irse es huir;
hay sombras que hacen la historia
más estrecha de seguir.
Una tarde el río era ascua,
quemando lo que fui ayer;
di un paso fuera del mundo
para ya no retroceder...
(4)
Mateos Gago se eleva
sin decidir lo que es;
ni templo ni vida aparte:
todo aprende a sostener.
Aquí cantaron las voces
antes de hacerse canción,
y el mármol vino a decir
lo que el siglo ya enseñó...
(3)
Bajo madera y silencio
se ordena el paso al andar;
nadie pregunta a su peso
cómo dejarse llevar.
Todo avanza contenido,
el tiempo aprende a ceder,
y el cuerpo guarda un misterio
que no se dice al caer...
antes de hacerse canción,
y el mármol vino a decir
lo que el siglo ya enseñó...
(3)
Bajo madera y silencio
se ordena el paso al andar;
nadie pregunta a su peso
cómo dejarse llevar.
Todo avanza contenido,
el tiempo aprende a ceder,
y el cuerpo guarda un misterio
que no se dice al caer...
C.
Caminas ajena, sin saber que me habitas.
Mas llegará el alba —certeza sagrada—
en que sientas que mi silencio
fue la eterna cuna de tu latido.
— F
Cae nieve ceniza.
Viento hiende rezo.
Cielo clauso, eterno.
— F
Duelen las horas;
mi corazón sin amparo
solo habita la vigilia.
— F
Azul sin tregua
la estepa que hay en mí
el silencio, un dios
— F
Pradera tibia,
su celeste bóveda;
canta un grillo
— F
Gota de rocío—
en su memoria despierta
el alba del mundo.
— F
Calla el afán;
en Dios mi amor reposa,
todo se cumple.
— F